9.9.05


Es tan cotidiano en nuestras vidas que reparar en el vale más que una noche de madrugadas como ésta. En libros, cuadernos, servilletas, el ticket del bus, propaganda, el numero del la cola del pan, billetes, pósters, contratos, fotos... gran parte de nuestra vida se encuentra en papel y lo que no podemos controlar con la celulosa se nos queda grande, indefinido, flotante..

De todas las cosas de papiroflexia que me enseñó a hacer mi abuelo, nunca controlé las pajaritas, y siempre me salían desiguales, con un pico enorme, o con el cuerpo muy gordo y algo arrugado. Mi abuelo las hacia perfectas, en escala y las ponía en fila. La mía sobresalía. Estaba mal hecha. Luego hacíamos barcos, sombreros y una extraña cometa que yo coloreaba con triángulos móviles de colores y se me quitaba el enfado por las pajaritas, sumergiéndome en un mundo como casi el resto del mundo que nos rodea: de papel.

Hoy, a mis casi 24 años puedo perfectamente hacer una pajarita. Un día, casi sin darme cuenta, doblando nerviosa una servilleta en un restaurante mientras esperaba quizás a alguien (no recuerdo) me encontré con la pajarita mas bonita del mundo entre mis manos. Y aún así, no controlaba el mundo.

Hoy el papel es mi vida. Escribir es mi vida. Y llegará el día en que sea tan fácil expresar mi mundo en papel que me aburra y tenga que volver de nuevo a las dichosas pajaritas. Mientras, sigo intentándolo.

1 Comments:

At 1:55 AM, Anonymous Anónimo said...

Siempre me gusto escribir,pero la verdad que nunca pude y creo que es por no saber espresar mis sentimientos o por poca imaginación,no lo sé...Lo unicó que puedo decirte es que tus cuentos,relatos y demás siempre me gustarón por los sentimientos que les pones,por tu forma de escribir y por esa enorme imaginación ,tienes en mi una admiradora que lee todo lo que escribes con gran entusiasmo,alegrias y penas. Un saludo y FELIZ CUMPLE !!!!!

 

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